Acciones que se pueden llevar a cabo para sacar el mejor partido del potencial de las empresas familiares, alejándose del aspecto negativo manifestado en las empresas familistas.

Familia empresaria

 

¿Empresa Familiar o Familista?

Las empresas familiares son organizaciones especiales, cuya peculiaridad radica en la convergencia de tres sistemas distintos: empresa, familia y propiedad. Cada uno tiene funciones específicas, objetivos, prioridades, procesos y necesidades diferentes, que tienen una mutua influencia el uno en el otro. 

Estos sistemas suelen competir entre sí por los recursos finitos que deben compartir, como el tiempo, dinero y energía de las personas que, en este caso pueden tener diferentes roles en cada uno; por ejemplo, en el sistema de empresa son colaboradores, en el de propiedad son propietarios mientras que en el de familia son madres, padres, hermanos, hijas…

Desafortunadamente, a las empresas familiares se les asocia con organizaciones desordenadas, poco formales, donde se contratan familiares independientemente de sus aportaciones, talentos o capacidades y donde recurrentemente se prioriza el bienestar de la familia antes que el de la empresa. Sin embargo, contrario a la percepción general, la influencia que tiene la familia sobre la empresa puede ser muy benéfica para la organización.

De la Cerda y Nuñez son dos investigadores mexicanos que acuñaron el concepto de familismo, el cual definen como la extensión de la familia en la actividad empresarial. Podría decirse que el familismo representa el lado oscuro de la empresa familiar, en el cual se trasladan las estructuras y relaciones familiares a la empresa, siendo una de las consecuencias tener una empresa no profesional. (De la Cerda, 1993)

La pregunta es ¿cómo ser una empresa familiar y no una familista?

Estos son algunos puntos por los cuales se puede iniciar:

  • Alinear esfuerzos

Crear metas compartidas en las cuales los intereses de todos se vean beneficiados. Durante la definición de estos objetivos es necesaria la participación de las personas interesadas, con el fin de crear un proyecto común que genere el compromiso de todos.

  • Clarificar las reglas de empresa, familia y propiedad

El Protocolo Familiar es el documento que concentra el marco de convivencia que regulará la relación de los miembros de la familia con la empresa. Éste debe reflejar la esencia de la familia, por lo cual es un traje a la medida.

Lo más valioso del Protocolo Familiar es su proceso de creación, ya que es un ejercicio de reflexión y debate para alinear expectativas, construir canales de comunicación, fomentar el diálogo y generar consenso, además de incentivar el compromiso de los miembros de la familia con el proyecto empresarial.

Una vez concluido y firmado es importante aplicarlo, una vez al año revisarlo y, en caso de ser necesario, ajustarlo para que vaya evolucionando con la empresa y la familia.

  • Optimizar la estructura

Es necesario revisar y definir los roles y funciones que de manera inherente requiere la organización para lograr los mejores resultados y asignar las responsabilidades, considerando las necesidades del puesto y el plan de vida de quien lo desempeñe.

  • Comunicar expectativas

Cada miembro de la familia deberá tener claro qué puede esperar de la empresa, saber a qué puede aspirar en términos de plan de carrera, beneficios, responsabilidades y los requisitos que debe cumplir para crecer. Así mismo, cada puesto requiere tener asociados objetivos e indicadores que estén alineados con la estrategia global de la organización, dejando claro lo que la empresa requiere de la persona.

  • Implementar órganos de gobierno enriquecedores

Los órganos de gobierno pueden ser un gran aliado para mejorar el desempeño en las organizaciones, ya que fomentan la toma de decisiones objetiva y profesional, mitigando el sesgo personal que suele existir en los acuerdos empresariales. Es importante prestar atención en las personas que integran cada órgano de gobierno, para maximizar el beneficio que éstos pueden tener. 

 

En Factum Intelligence nos especializamos en empresas familiares, buscando el bienestar de la familia a través de la continuidad de las empresas.

 

 

Autor
Por Sofía Rosales
Ingeniera Industrial y emprendedora, se ha dedicado a la Consultoría especializándose en Empresas Familiares y Planeación Estratégica. Le apasionan los procesos humanos que se viven en las organizaciones y el impacto que éstos tienen en su desempeño. Le fascina encontrar herramientas tecnológicas que faciliten la integración y mejoren el rendimiento de los equipos.